Escuela Para Padres


Escuela Para Padres es un proyecto que equipa a los padres con herramientas e ideas para que puedan ser más efectivos en su rol de padres. Uno de las principales metas del programa es proveer a los padres la oportunidad de crear y vivir en una atmósfera más armoniosa.

El proyecto consiste en clases en donde tratamos temas como: Aprendemos a ser Padres, Somos padres/Somos personas, Autoestima, Ternura, Control, Comunicación efectiva, Cooperación en la familia y algunos otros. Los temas son tratados por diferentes padres con experiencia en diversas áreas. Se estimula la participación de los padres asistentes con sus preguntas o ideas.

Partimos de la idea de que el mandato de cada niño al nacer es convertirse en adulto, en una persona completa, independiente de sus padres, con sus propias ideas y valores, que ha logrado desarrollar el poder de controlar lo que hace y lo que dice para su propio beneficio y para el beneficio de los demás.

El papel que juegan los padres es influenciar, con sus palabras y acciones el comportamiento del niño y controlarlo mientras lo dejan crecer y desarrollarse. Lo dejan ir separándose, controlándole cada vez menos, hasta que se convierta en adulto. Muchas veces copiando de sus propios padres para bien o para mal.

A través de gestos de amor y a través de la comunicación efectiva existe una interacción entre padres e hijos que debe culminar en felicidad mutua. Pero a veces el comportamiento o las palabras de los padres o de los hijos crean conflictos que socavan la felicidad del otro. En este momento es cuando la madurez emocional (el uso de los sentimientos) del adulto y su autoestima (el considerarse uno mismo) entran en juego para regresar a ser felices. El paso indispensable es la comunicación efectiva.

Cuando hablamos de comunicación efectiva es un tipo de comunicación donde se aprende a identificar quien posee el problema, a escuchar activamente y donde se expresan los sentimientos con mensajes desde el Yo (comunicación a nivel de sentimientos). Hay varios resultados posibles con este tipo de comunicación. En algunos casos se resuelve el conflicto sólo con hablar efectivamente porque el niño cambia el comportamiento. En otros casos se requiere de cooperación mutua, animando a los hijos a que acepten la responsabilidad de poder contribuir a solucionar sus propios problemas, cosa que les ayuda a valorarse a ellos mismos (autoestima).

El cambio es posible. Ocurre despacio. Y al ir cambiando los padres, la familia se convierte en una unidad de nuevo. Los hijos mantienen su independencia mientras desarrollan su propia motivación interna para auto regularse y la felicidad regresa.